Incorporar harina de algarroba: cuánto y por qué hacerlo
En la búsqueda de ingredientes más saludables y funcionales, la harina de algarroba gana terreno como una alternativa con múltiples beneficios. Derivada del fruto del algarrobo ( Ceratonia siliqua o Prosopis spp.), esta harina no solo aporta sabor y color similares al cacao, sino que también mejora el perfil nutricional de las preparaciones. Según la Ficha Nº 40 de Alimentos Argentinos (MAGyP, 2015), la harina de algarroba contiene hasta un 30% de fibra, es fuente de hierro, calcio y proteínas, y tiene un bajo contenido de grasas y azúcares simples. Gracias a su dulzor natural, permite reducir el agregado de azúcar en recetas de repostería. Además, no contiene gluten, aunque su aptitud para celíacos debe estar certificada por la autoridad sanitaria. Pero ¿cuánto conviene usar? El mismo documento indica que en panificación se recomienda reemplazar hasta un 5% de la harina de trigo por harina de algarroba para mantener una buena textura y volumen. En cambio, en productos como gal...